Sesión de pareja en fotografía analógica
Me hace muchísima ilusión compartir con vosotros esta sesión fotográfica de pareja en analógico de la que estoy especialmente orgullosa. Fue un reportaje muy especial porque lo realicé íntegramente en carrete, sin disparar ni una sola foto digital, y creo que el resultado transmite exactamente lo que buscaba: intimidad, calma y conexión real entre dos personas que se quieren.
En este tipo de sesiones no busco grandes posados ni artificios. Lo que me interesa es retratar cómo la pareja se relaciona de manera natural, cómo disfrutan de estar juntos sin necesidad de hacer nada más. Esa complicidad sutil que se da en los gestos cotidianos, en las miradas o en un abrazo sin palabras.
Mi idea era darle un enfoque íntimo y cinematográfico, que ayudara al espectador no solo a ver las imágenes, sino también a sentirlas. La fotografía analógica me parece perfecta para este tipo de narrativas: el grano, la textura y los colores que aporta el carrete generan automáticamente una atmósfera más profunda, con una carga emocional difícil de reproducir en digital. Cada disparo es único y tiene un peso especial, y esa limitación técnica hace que tanto yo como la pareja valoremos más cada instante fotografiado.
Además, en este caso fue un lujo trabajar con ellos porque son auténticos amantes de la fotografía en película. Eso me permitió llevar varias de mis cámaras analógicas y jugar con diferentes formatos, desde 35mm hasta medio formato, explorando cómo cada uno aportaba un lenguaje distinto al reportaje. Pasamos horas disfrutando juntos de la experiencia, sin prisas, simplemente dejándonos llevar por el entorno y la luz.
La localización también tuvo mucho que ver en el resultado. Queríamos que la sesión fuera lo más personal posible, así que la hicimos en un pequeño terreno que la pareja tiene en la Costa Brava, en Cataluña, muy cerca del mar. Un lugar que les pertenece y en el que se sienten en casa, lo que hizo que las fotos fluyeran de manera muy natural. La combinación entre la calidez del espacio, la conexión de la pareja y la magia del carrete dieron como resultado una colección de imágenes que para mí tienen un valor muy especial.
Si os gustan las imágenes con un aire nostálgico, íntimo y cinematográfico, la fotografía analógica en pareja es una manera maravillosa de capturar un momento de vuestra vida de una forma única y atemporal.
Y tras enseñaros esta sesión, si queréis disfrutar de una boda en una finca en el Empordà, una de las zonas más bonitas de Cataluña y con una de las bodas más especiales que he realizado nunca inspirada en Dalí y también con mucha fotografía analógica.
