Boda analógica en Molí de la Torre


Molí de la Torre, una finca histórica cerca de Figueres

El Molí de la Torre es una finca de bodas más interesantes de Girona, en l´Empordà y muy cerca de Figueres. Tiene mucho espacio exterior, jardines amplios y una sensación de estar en un sitio donde sientes una sensación de atemporalidad . Esta boda tuvo lugar en una noche de verano y la fotografié íntegramente en formato analógico. La pareja me dio total libertad para disparar, confió en mi estilo documental y no me dio una lista de fotos concretas, sino que dejaron que el día fluyera de forma muy natural y que pudiera trabajar desde un enfoque totalmente documental espontáneo donde lo que más importaba era fotografiar lo que iba ocurriendo. El Molí de la Torre es un casal neoclásico restaurado en 1853, situado cerca de Figueres, en el municipio de El Far d’Empordà. Es una finca con mucha historia, rodeada de paisaje abierto y con una arquitectura muy presente y diferente a la de cualquier otra finca en la que haya trabajado en mis años como fotógrafa de bodas. Esta zona está muy vinculada al universo creativo de Salvador Dalí, y el Molí se considera un espacio de inspiración relacionado con su imaginario. Todo esto le da a la finca un carácter especial, muy diferente a otras fincas de la zona.

Fotografía de boda analógica

Toda la boda fue fotografiada en analógico. Trabajé con una Leica M6, una Contax G2 y una Hasselblad de formato medio, utilizando carretes profesionales de máxima calidad como Kodak Portra, ideales para colores naturales y tonos suaves. Disparar en analógico me fue genial en una boda donde me dan libertad creativa ya que me obliga a ir más despacio, a observar mejor la luz y a centrarme en lo que está pasando de verdad. Una de las claves de este día fue la confianza total de la pareja. No había fotos obligatorias ni momentos forzados. Eso me permitió documentar la boda tal y como fue, prestando atención a los gestos, las conversaciones, los tiempos muertos y la atmósfera general de la finca a lo largo del día.

Una boda de verano en l´Empordà con cena al aire libre y velas para ambientar la noche

La novia llevó un vestido precioso de Teresa Helbig, elegante pero muy natural, que encajaba perfectamente con el estilo orgánico de la boda y la finca. La ceremonia se celebró en uno de los patios exteriores de la finca. Fue una ceremonia sencilla, al aire libre, con una decoración basada en flores de mucho color y telas blancas que aportaban ligereza y textura al espacio de piedra. El aperitivo tuvo lugar en uno de los grandes jardines de Molí de la Torre, ya con la luz bajando. Hubo un grupo de música en directo que acompañó ese momento de forma muy divertida y donde la gente no paró de bailar. La cena se celebró al aire libre, iluminada con pequeñas guirnaldas de luces y muchas velas, creando un ambiente cálido y muy acogedor. Y a pesar de no ser una boda especialmente pequeña, todas estas velas consiguieron que se creara un ambiente íntimo. Las mesas estaban decoradas con flores de colores alegres, siguiendo la misma línea sencilla y natural del resto del día. La celebración continuó durante la noche, aprovechando el buen tiempo y los espacios exteriores de la finca. El Molí de la Torre funciona especialmente bien para bodas de verano porque todo sucede fuera y da un entorno muy bonito con la fachada de ladrillo rojo que contrasta con el verde del jardín. Es una finca que permite disfrutar del día completo, desde la luz del mediodía hasta la noche.

Y si quieres ver alguna boda más con un estilo documental y también con mucha fotografía analógica, te recomiendo que veas esta boda de Rels B en Mallorca disparada también en analógico.