Boda en Mas Huix, Girona
Una boda documental y analógica en la montaña
Esta boda se celebró en Mas Huix, una masía en Girona, rodeada de montañas, pinos con muchísima naturaleza y tranquilidad.
Mas Huix está en una zona bastante apartada, en plena naturaleza. Es el típico lugar al que vas a desconectar de verdad. Muchas parejas alquilan la masía para pasar todo el fin de semana con su gente y celebrar allí la boda con calma: barbacoa, piscina, tiempo juntos y unas vistas increíbles hacia la costa mediterránea, que se intuye a lo lejos.
Una boda íntima y muy relajada en plena naturaleza
Lilly y Matthew vinieron desde Canadá a casarse en esta masía. Son unos amantes de la naturaleza y del ciclismo y toda esta zona de Girona es muy conocida precisamente por eso, por sus rutas y por el entorno de montaña. Mas Huix encajaba totalmente con su forma de entender la vida.
Tenían claro que querían una boda íntima, relajada y natural. Sin protocolos innecesarios, sin horarios rígidos, solo con su gente más cercana.
La ceremonia fue al aire libre, aprovechando el sol de la tarde. Rodeados de verde, sin artificios, muy sencilla y muy honesta. Fue de esas ceremonias donde todo fluye y nadie siente que está “haciendo algo para la foto”.
Cena en la terraza con vistas y mesa compartida
Después de la ceremonia, la cena fue en la terraza de la masía. Desde allí hay unas vistas abiertas impresionantes, con el paisaje extendiéndose hasta donde alcanza la vista y terminando en toda la zona del Maresme y comienzo de la Costa Brava.
Decidieron hacer una mesa continua cuadrada, donde todos estaban juntos. Eso hizo que el ambiente fuera todavía más cercano. Conversaciones cruzadas, risas, brindis… todo muy natural.
Comieron paella y platos típicos de la zona, acompañados de vinos locales. Fue una boda muy conectada al lugar, muy en coherencia con estar en Cataluña, en España, en una masía rodeada de naturaleza.
Fotografía documental y fotografía analógica en Mas Huix
Para esta boda trabajé mezclando fotografía digital y fotografía analógica, siempre desde mi estilo documental. La pareja es una enamorada del analógico y me contrataron unos cuentos carretes que mostraran su boda también desde esta perspectiva.
No hubo posados forzados ni interrupciones constantes. Me moví de forma muy natural durante todo el día, observando y anticipando momentos, intentando que todo se sintiera real.
Mas Huix, como masía en plena naturaleza, funciona muy bien con la fotografía analógica. Las texturas, la luz, el ritmo tranquilo del fin de semana… todo invitaba a trabajar con calma y dejar que las cosas pasaran.
Al final del día me sentía una más, simplemente documentando una boda muy relajada, muy auténtica y muy suya.
Y si quieres ver alguna boda más con un estilo documental y también con mucha fotografía analógica, te recomiendo que veas esta boda inspirada en Dalí en L´Empordà en Girona.






























































